Ir al contenido principal

Jacqueline Liekens: técnica y rigor







Se trata del que quizá sea el manual de encuadernación mejor estructurado  y elaborado del siglo XX.  Lo ha escrito   Jacqueline Liekens (1947), lo  ha publicado   Editions Le Faton en  septiembre de 2010  y lleva el  título de  La reliure, technique et rigeur. Es  la descripción más completa con la que contamos sobre la materialidad volumétrica de lo que puede llegar a ser un libro encuadernado entendido como una tecnología artesana perfecta.  Liekens resume en su texto lo que aprendió  con Vladimir Tchékéroul  haciendo suya  “la  precisión  temible, admirable y  envidiable” del este gran maestro ruso, su rigor técnico, su gusto por el marroquín de Cap y el box, la  idea de que el  trabajo del encuadernador ha de   someterse a las limitaciones que impone el códice… 


Encuadernación de Jacqueline Liekens


Pero en este libro  también comparece Micheline de Bellefroid:  no considerar el ornato, aunque sea superfetatorio,  una  debilidad,  abrirse a las refinadas fantasías ornamentales de la Société de la Reliure Originale   (Rose Adler, Paul Bonet, Creuzevault) y sobre todo al  geometrismo de Pierre-Lucien Martin. Viene también de Micheline la idea  de que  el adorno siempre ha de   sostenerse  sobre el pedestal de lo jansenista de la base. Liekens resume las enseñanzas sobre el dorado de  August Kulche, pero  su   explicación se centra   en  la ejecución de encuadernaciones de inspiración jansenista: sobre galuchat, leopardo de mar o piel de serpiente, composiciones muy estructuradas donde la línea recta separa nítidamente áreas geométricas o donde  los compartimentos  decorados  han sido   delimitados por curvas o marcas sinuosas que producen una impresión de flujo sin jamás devenir círculos.





Comentarios

Entradas populares de este blog

La Librería Bardón de Madrid

La Librería Bardón de Madrid es  un   punto de referencia obligado para   los aficionados a los libros antiguos de Madrid.   La fundó en 1947 Luis Bardón López (1897- 1964) en la plaza de San Martín, próxima al Monasterio de las Descalzas Reales, y desde sus inicios se llamó   « Librería para bibliófilos ». Puede leerse este nombre en la fachada del establecimiento, si bien   hoy el   nombre comercial es simplemente   « Librería Bardón ». Se ha querido con ello dejar clara la naturaleza familiar del negocio. Como en otras actividades, entre los libreros la familia desempeña un papel crucial en la transmisión de saberes y habilidades. Éstas   perviven en el tiempo   porque pasan   de padres a hijos.   En muchas sagas libreras   los   valores de la satisfacción interior y el compromiso del « trabajo por el trabajo » han predominado sobre el protagonismo de sus miembros dando lugar a exce...

Ana Ruiz Larrea o el arte de la encuadernación

      En el pequeño y exclusivo mundo de la encuadernación de arte española todo el mundo conoce a Ana María Ruiz-Larrrea
 (1947). Es, quizá, la figura más carismática de la encuadernación española del siglo XXI, la profesora de encuadernación por antonomasia, una excelente enseñante a juzgar por los testimonios de sus muchos alumnos sobre los que a veces ha influido de forma más que determinante.       Ruiz-Larrea personifica la ruptura con el anquilosado mundo de la encuadernación española del siglo XX (dominado por las glorias petrificadas de Antolín Palomino y Emilio Brugalla), un nuevo modo de comunicar la cultura ligatoria ajeno a los secretismos de antaño, pero encarna también la estética contemporánea, la ruptura con la repetición de los grolieres, canevaris, padelopus o sanchas, el dinamismo puro de la acción porque la suya es una trayectoria jalonada por innumerables inciativas asociativas, por la organización de exposiciones y ...

José Cambras o la sabiduría del encuadernador

El taller de encuadernación de José Cambras Riu (Barcelona, 1954), en el nº 96 de la calle Muntaner de Barcelona, es uno de los más prestigiosos de la Ciudad Condal. Cambras es un encuadernador vocacional dedicado a su trabajo desde hace varias décadas. Como en otros casos, la iniciación en el oficio se explica por el amor a los libros: lo heredó de sus padres, que tenían una pequeña librería, donde él pudo acondicionar un ámbito para el trabajo, pero el  despertar de su afición  tuvo también que ver con la visita a un taller de encuadernación del Barrio del Raval. Con solo catorce años Cambras entró  en l’Escola del Treball, donde tuvo como profesor a Francisco López Rebull, estudió dorado con Manuel Bueno Casadesús, uno de los grandes en España en este campo (sin olvidar a los grandes doradores catalanes Pedro Doménech, Miquel Cornadó, Pierre Schultz, Pierre Guerin y Miquel Bonet), y mosaico con el gran maestro español del siglo XX en esta especialidad, Ramón ...