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Mostrando entradas de septiembre, 2012

Jo Delahaut: diseño para encuadernaciones

Jo Delahaut (1912-1992) fue un pintor constructivista y minimalista que en 1952 fundó en Bruselas el grupo Arte Abstracto. Entre 1970 y 1985 diseñó más de ochenta maquetas para cubiertas de libros. Eran escuetas composiciones formadas por cuadrados, rectángulos y triángulos coloreados de azul, rojo, verde y separados por líneas negras. Lobisch, que consideró estas geometrías coloreadas “signo de una espiritualidad que no era la finalidad buscada, sino el resul- tado de pensamientos y acciones anteriores”, compartió con el pintor belga su amor por los decorados puros, abstractos, no figurativos y respetuosos para con la forma dellibro. Delahaut había desarrollado una “ornamentación aestructuro-lineal”, el “adorno orgánico” y “respetuoso para con la forma pura” después de haber estudiado las propuestas de Henry van de Velde. Este arquitecto y decorador belga fundador de la Escuela de la Cambre diseñó veinte decorados para encuadernaciones de libros destinados a su propia biblioteca

Galván y el hilo de oro de Thérèse de Moncey

Pierre Legrain, precursor de la modernidad en la decoración exterior de los libros, después de él Paul Bonet y Rose Adler, los decoradores más creativos de la Société de la Reliure Originale, guían a José Galván Rodríguez hacia la encuadernadora que sin duda cambia el rumbo de su carrera: Thérèse Moncey (1899-1992). Galván descubre los diseños de Moncey en 1959 cuando lee en casa del bibliófilo jerezano José María Jurado la obra de Emilio Brugalla La encuadernación en París en las avanzadas del arte moderno (1954). En este libro Brugalla, parafraseando a André Maurois, describe las encuadernaciones de Moncey como “idealizadas por su gusto depurado y exquisito que ceden su forma material y alcanzan las más altas cotas de lo sublime” y reproduce dos de ellas. El taller reproduce el hilo de oro de Moncey en la encuadernación sobre las Fiestas Típicas de Cádiz del año 1964 , envía fotos de estos trabajos al dorador Jules Fache y a la propia

Encuadernaciones pintadas: el Renacimiento

En el Renacimiento las encuadernaciones pintadas trasladan a la cubierta del libro las mismas inquietudes que manifiestan los artistas del siglo XVI por la composición, la profundidad, la perspectiva y la mezcla armónica entre los colores. En este libro, conservado en la Biblioteca del Monasterio de El Escorial, la forma engoblante de la composición decorativa es un cartucho que organiza decoraciones simbólicas, antropológicas, botánicas y zoológicas típicas de siglo XVI. Este entramado ornamental, debidamente jerarquizado, queda, sin embargo, subordinado a la puesta de relieve de los nombres del autor del libro, el jurisconsulto Julio Claro, y del mecenas que inspira la empresa, el rey Felipe II de España. Las menciones de estos dos personajes, enmarcadas, doradas, situadas dentro de un óvalo sobre un sideral fondo azul, solemnizadas por su colocación en el centro de la cubierta del libro deben predominar sobre la apariencia realmente espectacular de la decoración .

Ramón Gómez Herrera: mosaico de pieles

La encuadernación de este libro es obra de Ramón Gómez Herrera (Madrid, 1938), maestro español en el mosaico de pieles. Cubre una primera edición de "A la pintura" con dibujo y dedicatoria de Rafael Alberti. Describimos  este trabajo: camisa amarilla, tapa suelta con piel decorada con la imagen de dos cabezas: la de la izquierda es una silueta picassiana con reminiscencias del Guernica; la de la derecha, una silueta inspirada en la nítida y exacta delineación de contornos de Piero della Francesca. El subconsciente freudiano surrealista frente al clasicismo quattrocentista. Tras estas cabezas hay un fondo de decoración tipográfica ordenada en cinco líneas horizontales que recorren toda la cubierta de derecha a izquierda: mayúsculas azules sobre mosaicos de color verde con los nombres de los pintores cuyos cuadros celebra la poesía de Alberti: Gutiérrez Solana, Boticcelli, Leonardo, Picasso, Berruguete, El Greco, El Tintoretto, El Bosco y Miguel Ángel. Como discreto hom

Arte conceptual del libro en Alemania

La armónicas transiciones cromáticas que vemos en esta serie de encuadernaciones conceptuales terminadas en el Departamento del Libro de Burg Giebichenstein (Halle) bajo la dirección de Mechthil Lobisch en 2002 para Il Cantico delle creature di Francesco di Assisi expresan el ritmo de un concepto, no hacen interpretación de contenidos literarios, afirman lo impersonal a través de la poesía visual. Estamos, primero, ante un arte concreto y literal que potencia la presencia material de un libro real en el mundo (una exigencia constructivista). Después, ante lo metafísico, espiritual e inmaterial literario (una exigencia de contemplación y meditación). Las encuadernaciones de Lobisch amalgaman en un todo estos dos significados, una prolongación de los espacios pictóricos vacíos de Kazimir Malevitch y las monocromías (o coloraciones de la nada ) de Yves Klein, Rauschenberg, Robert Irwin, Enrico Castellani, Piero Manzoni y Lucio Fontana, creadores, como la encuadernador