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biograficoencuadernadores.com

     Muchas gracias a todos los que seguís este blog que desde hace ya unos cuantos años viene glosando temas relacionados con la encuadernación de arte y la bibliofilia  Hoy me dirijo  a vosotros para haceros una propuesta. Vengo echando en falta desde hace tiempo una especie de  “quien es quien” en la encuadernación española que nos permita conocer  a todos la identidad y el trabajo  de los principales actores  de nuestro oficio. Para paliar esta laguna, frente al aislacionismo vigente,  hoy tengo el gusto de presentaros  e l  sitio biograficoencuadernadores.com . En él  podréis  consultar desde ahora mismo un   Diccionario biográfico razonado de los principales encuadernadores españoles  de los siglos  XX-XXI.  La página, cuyo enlace proporciono y cabecera reproduzco arriba, ofrece en orden alfabético la relación de los mejores encuadernadores españoles de los siglos XX-XXI, la onomástica comercial de  importantes empresas ligatorias, talleres o escuelas-taller y también los nombre
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Ángel Camacho, vida y obras de un encuadernador

    El 7 de octubre de 2020  fallecía Ángel Camacho Martín (Madrid, 1954), uno de los encuadernadores más conocidos y apreciados de Madrid. Fue un trabajador vocacional de larga trayectoria heredero, por su buen oficio,  de la tradición de la    Escuela Nacional de Artes Gráficas de Madrid de los César Paumard, Ángel Macedo, Cecilio Cámara (estos dos últimos compañeros suyos),  José Pérez Calín y Francisco Matallanos.        Con taller primero en la calle Juan de Dios y después, también a pie de calle,   entre el   Cuartel del Conde Duque y Malasaña, en la  calle  Bernardo López García (Madrid),  desarrollaba su actividad  en un  amplio espacio  poblado por  pergaminos, prensas,  cizallas,  chibaletes, hierros,  una buena biblioteca, la pared tapizada con fotos evocadoras... un pequeño museo de   la  encuadernación. C omo el  Frans Steuvels  que Georges  Simenon  retrató en su trama   La  Amiga de la  Señora  Maigret, allí    reprodujo   el cubículo  romántico de lo que parecía ser el

Julio Ollero: "Esto es todo"

“Pocas cosas muy concretas se pueden decir sobre este oficio (el de editor) salvo que es el más bello de todos”. Julio Ollero (1952-2020), que acaba de    fallecer en Madrid, me escribió hace poco estas palabras que resumen muy bien su vida y su trabajo con los libros. Empezó  siendo un editor generalista (narrativa, ensayo, guías, libros de arte) y se dedicó a esta  actividad entre los años 1980 y 2013. Fue  buscador de libros raros y curiosos, que empezó a publicar colaborando con José Esteban Gonzalo (facsímiles de viejos tratados y de manuales olvidados: Arte de ponerse la corbata , Breviario del vino ), como nos cuenta el propio polígrafo seguntino en su Ahora que recuerdo.  Ollero se inició en la edición a los catorce años y hasta 2013 apadrinó libros que han filtrado “la materia de la que están hechos los sueños”  para que ésta sea  octroyée  al público. Director en España en 1986 de “Arnoldo Mondadori Editore”, tuvo a gala cultivar la amistad con los escritores Alberto Moravia

Una encuadernación neoclásica como excusa

Bodoni vehicula a Cicerón  “For every man alone thinks ha hath got/To be a Phoenix”, “Todo hombre en soledad  piensa de sí que es un Ave Fénix”.   Los  versos  de  John Donne  describen al   artista   que, renaciendo de entre sus cenizas, cabalga a hombros de  gigantes que ya fueron.   “La encuadernación de arte (también) avanza dando pasos hacia atrás”, según el conocido oxímoron de  Charles Nodier. El desprecio del  mundo moderno llevó a muchos encuadernadores del siglo XIX a la imitación de los estilos del pasado  (el de Grolier, Canevari, Maioli...). Las cosas cambian, sin embargo, al doblar el  siglo XX:  entre 1890 y 1910  Marius Michel  introduce sobre las cubiertas de los libros un lujuriante decorado alegórico ( flore ornamentale);   desde  1920-1930, Pierre  Legrain y Rose Adler aceleran el punto de inflexión hacia las vanguardias. Francia, una vez más, es el escenario. ¿Qué pasa mientras tanto en   España?  En  1921 Emilio Brugalla (1901-1987), seguramente el encuad

Galdosiana

            Fig 1         " A finales de los años ochenta, fui nombrado director de la agonizante editorial Aguilar. Uno de los primeros proyectos que quise sacar adelante fue el de dar continuación a su colección Obras Eternas, colección que, a pesar de sus muchos defectos y de una encuadernación de gusto  franquista, permitió que se pudieran leer los clásicos españoles y extranjeros que la censura no hubiera permitido publicar en ediciones asequibles al público "-  escribe   Jaime Salinas a  su amigo islandés Gudbergur Begsson.            Cierto. La colección Obras Eternas, de la Editorial Aguilar, tiene "muchos defectos". El editor argelino no se equivoca. Amando Lázaro Ros nos da, bajo el título "Obras Completas" de Dickens, un David Coperfield amputado.  Rafael Cassinos-Assens, traducciones   medio inventadas de los novelistas rusos. ¿Qué podemos decir del diseño gráfico de las páginas interiores? (fig 2).  Es  a no dudar un poco chapucero.

Paul Bonet según Jan Van den Marck

            Sobre marroquín negro, las dos tapas han sido recubiertas por sendas  inmensas cabezas de león dibujadas con arabescos de listeles tentaculares  mosaicados en frío en colores verde esmeralda, habana, malva, violeta, verde azulado  y  verde agua. Los dos ojos del león  han sido representados con filetes dorados y sembrados de estrellitas de oro. Encuadernación de Paul Bonet para   Aventuras prodigiosas de Tartarin de Tarascon , de Daudet ,  con litografías de Raoul Dufy.             Curioso el mundo de la encuadernación de arte contemporánea. A falta de críticos e historiadores, a menudo son los coleccionistas quienes dictaminan los cánones de calidad y excelencia. ¿Buenos críticos que hayan sido también very discerning collectors ? No ha habido muchos. Uno de ellos fue sin duda el holandés  Jan Van den Marck (1920-2010), bibliófilo, sagaz crítico de  arte  y  curator  del Museo de Arte Contemporáneo de Chicago.  El texto de abajo, entresacado de un artículo suyo qu